Oscuridad que amanece al muro de las

Voces

Un río, lágrimas de mujeres

¡Levantan hijos de todas las edades!

Tiene nombre la imagen

Que no quieres nombrar…

¿Hasta dónde caminaron hoy?

La esperanza se hace eterna

Preñada Memoria,

¡Amaneció en la media noche!

En este presente ciego,

Completo pero ciego y mudo,

Cuando nos han negado

    una parte de nuestro cuerpo,

Nos han negado la parcela de tierra que somos.

El alma se encoge,

Ante la grande vida,

Vidas invisibles,

Tráfico de todos,

Es un hecho nuestra poquedad.

Antiguo volcán,

No estás viejo,

Los niños traerán,

El fuego desde

Tu centro.
 

Ala de mariposa lleva la hormiga,

Se junta con el orificio,

Cuerpos tierras, cuerpos vientos,

Cierra estas palabras,

corta los ojos

De la señal castigadora.

Me recuerda mi corazón,

Que he de llorar

De tu abrazo

Brasa apagada.

Yo como humano pregunto, pregunto...

Dónde está la sangre flor de mi madre,

Dónde el árbol, camino de mi casa,

Dónde está la guadaña que cegó el paisaje,

Dónde el espanto guarda

La esperanza.

Hablamos desde el reconocimiento de la palabra entregada en el viento con mandato de antiguos y presentes,
Nos germinaron con lluvia,


Miramos viéndonos en la hoja del árbol que dió cuna para todos
Música será el bastón que traen los pueblos,
Silencio al padre de los fuegos - el Sol,


Visibles faenas del Ser y el Hacer,
Renovación infinita altares en nutrición,
Honrada Madre Tierra.
No nos hemos ido,
Retornamos con la única ofrenda vital,
Nuestro Corazón.